Un arcoiris en mis grises


Por mucho tiempo viví en un mundo gris, carente de magia, de ilusiones, de colores hasta que llegaste a mí.

Hombre desconocido, que iluminas mis noches con tu antorcha que arde en colores. Cada anochecer me visitas en sueños y juntos cambiamos de mundo.

Junto a tí conocí la lluvia y la magnificación de la paleta de colores de la naturaleza: El arcoiris.

Hoy quiero regalarte un pentagrama que exprese mis más profundas sensaciones, pintando mi amor en un lienzo con mi carta de colores.

Vino brota de tus labios al morderlos como uvas frescas. Embriágame una vez más con el tinto de tus besos.

El reflejo amarillo de tus ojos me intercepta, como dos topacios que reclaman mi presencia en tu almohada. Róbame en tus sueños, devuélveme en las mañanas. Regresa a tu mundo por la luz de mi ventana.

Carmín esparcido entre sábanas blancas, evidencia de rojas pasiones que iluminan nuestras noches y se hacen tenues con el amanecer.

Delirios violetas en cada viaje, en cada historia. Con sudores cristalizados en un abrazo, en una fusión de pieles heladas que buscan calor. Se cobijan entre ellas exigiendo amor.

Amores locos, palabras azules, con esas que sólo tú sabes enamorar. Dejaría mi mundo por ir a escuchar una de tus historias en el mar. Bésame en los labios, bésame en la arena, elévame al cielo, borra mis penas.

El rojo rutilante que corre por mis uñas, cada mañana tu espalda marcada. La muestras orgulloso como un héroe en sus hazañas. Lavo mis manos debajo la lluvia, para teñir de amor a mis pálidas rosas.

El negro de tus rencores, que  se desvanece al ceniza con la ira de tus celos. Te amo tanto que por eso te perdono. Sabes bien que eres el rey de mis amores.

Rompo los secretos de las blancas perlas que me muestras con tu risa. Todo ese hechizo se hace trizas con la fuerza de un beso que muere en el silencio.

Esmeraldas brotan por los poros de tu piel, cada vez que nos abrazamos en la verde hierba. Perfume de risas de violetas, se esparce por el aire al vernos jugar como niños.

Aquella tarde doblaron las campanas, con nuestras iniciales fundidas en bronce, con nuestros corazones fundidos por el fuego de las miradas. Encendimos al mundo con nuestros amores.

Hablar de colores es hablar de ti. Es referirse a la más especial de las especies. Es fracturar un corazón de porcelana china en miles de pedazos coloridos y verlo brillar con la luz del sol

Hablar de ti es remontarse a esa tarde de abril, cuando todas las diferencias se borraron en un sueño. Me tomaste de la mano para verme volar y te regalé mi arcoiris para verte sonreír una vez más.

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