No te detengas.


Caminábamos  en la carrera de la vida. Un día decidimos tomarnos de la mano. El tiempo se detuvo. Dejamos de avanzar para contemplar la noche.

Las noches en tus ojos, nunca dejarán de ser infinitas. Creciste tanto dentro de mí, que te convertiste en innombrable. Entonces decidí llamarte noche, vida, tormenta, lluvia… Hoy al despertar siento que eres mucho más que eso, eres inspiración.

Al desprenderme de ti,  comprendí que era la única forma de ver volar tus manos aladas. Esas manos que algún día me gustaría besar en gratitud de tantos sueños.  Los sueños rotos, suelen ser más dolorosos que las promesas incumplidas.

Ahora puedo verte volar convertido en ave, en viento, en densa bruma. Me senté sobre una roca en la mitad del camino, para verte avanzar. Mientras, yo me pierdo en la inmensidad de la noche. Puedo contemplar el brillo de tus huellas. Tengo la certeza de que algún día encontrarás esa luz al final del túnel.

Sin embargo sé,  que nos separa un cielo, que se nos escapó de las manos, para convertirse en abismo. Mi mirada será la única señal, que pueda demostrarte que sigo contigo.

No intentes comprenderme. Recuerda, soy laberinto.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s