No me retengas


No me retengas

con tu tierna mirada

capaz de conquistar.

No me retengas

con tus sábanas de jazmín

y tu sonrisa fingida de arlequín.

No me retengas esta noche

mañana la vida se nos va.

No me retengas

con tus dulces palabras

mis labios son hechos de sal.

No me retengas

debo regresar al mar.

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Yo no sé.


Yo no sé quien eres,

si un capricho sin nombre

o un arrebato del viento.

Yo no sé cuando comenzaste a ser

si por un juego de palabras

o por  palabras que penetraron en mi ser.

Yo nunca sabré lo que tú quieres que sepa,

por no hablarlo lo sobreentendemos

y por sobreentenderlo lo ocultamos.

Yo no sé hablar en otro idioma

que no sea el de los sueños.

Es la única forma

en la que me enseñaste a amar.

Así,

puedo idealizar

puedo volar

puedo escapar

como las gaviotas

que viven en el mar.

Nuestra noche


Nació con una  fuerte contracción

el día que vimos morir el atardecer.

Fue procreada por la luna

en aquel invierno cuando  se bañó desnuda

y desafió a los astros con  su redondez.

Frente a la luz del sol inclina la mirada

porque sabe que él no tendrá clemencia

su magna presencia la convierte en ausencia.

Ella  pinta nuestros ojos en azules

con su fría caída desata nuestros amoríos

con un delicado soplido

transforma nuestro hielo

en un amasijo de carne y huesos.

Ella construyó una morada en el silencio

le contó a las estrellas sobre nosotros

en sus horas insomnes

se dedica a escribir nuestra historia.

TU


Tú.

Lo fatal.

Lo necesario.

El aire que da vida a mis penas.

La sombra que ilumina mis noches.

La brisa que deshoja las azucenas.

El amanecer en la boca prohibida.

El aguijón que entumece mi lengua.

La espuma que se esparce al romper la ola.

El tiempo que se llevó la espera.

La cuerda que anudó mi garganta.

La humedad que brota de la grieta.

El rayo de luz que cruza la niebla.

La gota que pende en el embudo.

El grito que se perdió en el silencio.

La felicidad en el exilio.

La soledad convertida en compañera.

 

 

 

 

 

Laberinto



Mallas de plata y piedra caliza

son las paredes que frenan tu prisa

penetrar sus profundidades

siguiendo el eco que entona la brisa.

*

Baila en espiral hermosa paloma

entre giros y encantos tu desnudez se asoma

tus huellas salpicadas de mosaicos retoma

quiere descubrir el  misterio que encierra tu aroma.

*

Ella su camino, su encrucijada

recorrer lentamente su morada sagrada

se deja caer por el peso de su mirada

morir  en los brazos de su diosa alada.